Mirada triste

Mirada triste






Mis ojos ya no brillan,
mi sonrisa se ha borrado;
y todo por hacer que de mí
te hayas escapado.
No hay culpables en ésto.
Y si lo hubo fuimos dos,
uno por sus miedos,
el otro por su incomprensión.
Si la dicha del otro
depende del sacrificio,
prefiero que seas tu
el que goce de este beneficio.
La vida te está esperando
llena de sorpresas y anhelos.
Abre la puerta y vuela
a cumplir con tus sueños.
Mis sueños fueron cumplidos.
Estuviste a mi lado.
Me brindaste la felicidad
que ya había olvidado.
Por eso me hago a un lado
deseándote seas feliz,
que guardes un dulce recuerdo
de lo brindado por mí.