Todo empezo como un beso





Todo empezó con un beso
detonante del destino
una noche de embeleso
de un amor que es clandestino

Unos brazos suplicantes
unos ojos que interrogan
el temblar de dos amantes
razones que los ahogan

Cada paso una experiencia
en una extraña medida
acallando la conciencia
por la pasión compartida

Dos cuerpos en la aventura
compartiendo soledades
condimentos de ternura
en un manjar de bondades

Degustando el uno al otro
saboreando boca a boca
con la libertad de un potro
como el mar besa a la roca

Como la luz mañanera
que ilumina mi aposento
penetró por vez primera
un furtivo sentimiento

Entre sueños mal soñados
de unos brazos cariñosos
palpitan nuestros costados
como en nuestros años mozos.